Un asesino en serie en las fiestas de La Blanca – “El silencio de la ciudad blanca” de Eva García Sáenz de Urturi

Eva García Sáenz de UrturiEl-silencio-de-la-ciudad-blancaLa plaza de la Vírgen Blanca en la portada da idea del protagonismo que Gasteiz tiene en la nueva novela de la autora de La saga de los longevos y Los hijos de Adán, con la que la editorial Planeta espera repetir el fenómeno de ventas de los anteriores títulos.

En El silencio de la ciudad blanca, Eva García Sáenz de Urturi, gasteiztarra afincada en Alicante, cambia de registro para escribir una novela del más estricto género policíaco, en la que un enigmático asesino en serie reta a los investigadores, en la línea de El silencio de los corderos.

Los pintxos del Saburdi y el Sagartoki, el Día del Blusa, la romería de San Prudencio, las Fiestas de la Blanca…, la novela es un homenaje a todos los ritos que, en palabras de la autora, “hacen única a Vitoria-Gasteiz. Nací y crecí en esta ciudad y en mi pueblo, Villaverde, en la Montaña Alavesa, tengo mi familia, mis casas y mi cuadrilla. Como escritora, tenía claro que Vitoria y Álava merecían una novela que fuese un éxito a nivel estatal”. (Irakurri +)

“Pintxos de de leyenda de Donostia” de Josema Azpeitia

Pintxos de leyenda de DonostiaJosema AzpeitiaEl libro propone un recorrido histórico por los bares donostiarras y sus pintxos más emblemáticos, desde la mítica mítica Gilda hasta los más innovadores. Nace con la vocación de ser la mejor guía de quien quiera cocinar o recorrer, descubrir y degustar el pintxo.

“Al igual que la pasta es italiana, el sushi japonés, el fish & chips inglés o las salchichas de Frankfurt, los pintxos, se hagan donde se hagan y pese a quien pese, son donostiarras”. Así comienza tu introducción… Dirías que el pintxo es un fenómeno donostiarra, y lo demás son copias/imitaciones?

No, no quisiera que se interpretara así. Lo que quiero decir en mi introducción es que el pintxo se creó y se desarrolló en Donostia antes de empezar a extenderse fuera de la ciudad. Fue un proceso que duró años, por lo que hay que tomar al pintxo como un producto 100% donostiarra en su origen y su evolución. Pues bien, esa condición se le niega al pintxo en todas partes. Nadie recuerda su origen, y en el colmo de la desfachatez algunos lo rebautizan como “tapa” y lo convierten en emblema de la gastronomía española obviando su origen y carácter vasco. (Irakurri +)