“La dama blanca de Champaña” Begoña Pro

Begoña Pro reivindica a las mujeres de la Edad Media en La dama blanca de Champaña

La fascinación que la escritora Begoña Pro Uriarte sentía por la infanta Blanca de Navarra, una mujer de gran coraje que tuvo que luchar en unas circunstancias especialmente difíciles, es el germen de esta novela histórica de aventuras, con el reino de Navarra de fondo.

¿A quién hace referencia La dama blanca de Champaña?

A Blanca de Navarra, una de las hijas menores del rey Sancho VI el Sabio y de Sancha de Castilla. En 1199 se casó con Teobaldo III de Champaña en un matrimonio concertado por Leonor de Aquitania, abuela del conde champañés y madre de Ricardo Corazón de León, casado precisamente con Berenguela, hermana de nuestra protagonista. La infanta navarra se convirtió en la condesa palatina de Champaña y Brie, uno de los condados más ricos de Europa, gracias a los beneficios que obtenía de sus famosas ferias.

La novela tiene dos escenarios principales, Navarra y Champaña. ¿Cómo consigues unir literariamente dos puntos tan lejanos geográficamente?

El nexo de unión son los personajes de Andrea García de Pallars y Juan Pérez de Arróniz. En Navarra se acaba de conocer la noticia de que el hijo bastardo de Sancho VII el Fuerte, Guillermo, a quien el rey había designado como su sucesor, se ha desnaturalizado del reino y se ha convertido en un mercenario al servicio de Aragón. Este hecho va a precipitar la partida de Juan Pérez de Arróniz hacia el condado champañés. Su misión será espiar a Teobaldo IV de Champaña, hijo de Blanca y sobrino de Sancho VII, para saber si es digno de que los nobles le ofrezcan la corona del reino cuando su tío fallezca. En Champaña se encontrará con Andrea, dama de Blanca. Ambos se convierten en el eje que une ambos territorios, como antesala de lo que más tarde significará Teobaldo I.

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“Sentido del humor y poesía son ingredientes que nunca pueden faltar”

Eduardo Rodrigálvarez (Bilbao, 1955) no es ni mucho menos un recién llegado a la literatura, prueba de ello es que ya en los setenta formó parte del movimiento Poetas por su pueblo. No obstante, ha desarrollado su carrera sobre todo en el ámbito del periodismo, donde han sido especialmente celebrados sus artículos y libros sobre el Athletic. Ahora, sin embargo, sorprende (¡vaya que si sorprende!) con su primera novela, Cuando vengan los míos, un thriller político rebosante de humor negro. 

Bilbao, 1960. Una cuadrilla de txikiteros chirene fantasea, mientras juega al mus, con la idea de atentar contra Franco en la basílica de Begoña. Sus conversaciones entre envidos y órdagos llegan a oídos de un grupo anarquista, que un día coloca sobre el tapete la bomba que podría trocar la fantasía en realidad. Poco después, uno de los miembros de la cuadrilla, precisamente el elegido para hacer estallar el artefacto, muere en atentado. El comisario pone al frente del caso al más novato de los inspectores a su cargo, recién llegado de Medina de Rioseco. Este es el punto de partida de la novela.

A partir de ahí, ¿qué se va a encontrar el lector en Cuando vengan los míos?

Me gustaría que fuese encontrando sorpresas, giros, humanidad, maldad, melancolía… en una Bizkaia de comienzos de los sesenta, en pleno franquismo, contra el que el único antídoto parecía ser el alcohol.

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Solidaridad se escribe con “S” de SOS HIMALAYA

Sua edizioak me dijo hace más de un año la idea de hacer un libro sobre el Himalaya para conmemorar la muerte del alpinista navarro Iñaki Ochoa de Olza, que se quedó para siempre en las heladas laderas de la cara sur del Annapurna, expirando el 23 de mayo de 2008 por un edema que no pudo superar. En aquella ocasión se montó un dispositivo de rescate sin precedentes al que se sumaron alpinistas de muchas partes del mundo que hicieron lo imposible por llevar medicinas y oxígeno a donde se encontraba Iñaki. La ayuda finalmente no llegó. Los esfuerzos ímprobos de los amigos alpinistas que querían salvar la vida de Iñaki no dieron el resultado que todos hubiéramos querido. (Irakurri +)

En recuerdo al fotógrafo y escritor Pedro Zarrabeitia

Con motivo de la feria del libro que este fin de semana se va a celebrar en Getxo, la librería elkar va a habilitar un pequeño espacio literario en recuerdo al conocido escritor y fotógrafo getxotarra Pedro Zarrabeitia, quien falleció a principios de abril de forma inesperada.

Conocido por su larga, fecunda e importante trayectoria en el mundo de la fotografía artística –tenía en su haber importantes premios y fue el primer fotógrafo que expuso en el Museo de Bellas Artes de Bilbao– era autor de varios libros de fotografía, el último Los puentes de la ría de Bilbao, publicado junto con Argiñe Areitio en 2016, bajo el sello de la editorial Sua.

Pedro compartía su pasión por la fotografía con la escritura, donde también su legado literario ha sido importante. Autor de las novelas El Ciego de Olabe y Los Matagatos, su última obra se tituló Lobos de nuestro escudo, y fue publicada en otoño de 2017 por la editorial Txertoa.

En su importante contribución al arte y a la cultura vasca hay que añadir su interés por las estelas discoidales vascas, interés que nació de su afición a la etnografía.  En 2011 publicó  el libro Estelas Discoidales de Euskal Herria, extenso trabajo divulgativo sobre dichos monumentos funerarios vascos, publicado en 2011 por la editorial Pamiela.

Paul Auster: “No creo en el destino, lo que determina nuestra vida y nuestra muerte es el azar”

De gira por Europa, el escritor norteamericano Paul Auster recaló en Bilbao para presentar ante 500 personas reunidas en Azkuna Zentroa su nueva novela, 4 3 2 1 (Seix Barral), que llega siete años después de la anterior, Sunset Park (Anagrama).

Entre ambas obras, ha publicado dos libros de memorias: Diario de invierno e Informe del interior, también en Anagrama. Recordando y escribiendo estos volúmenes, el autor neoyorkino no dejaba de preguntarse qué hubiera ocurrido si cualquiera de las circunstancias que determinaron su trayectoria vital hubieran sido otras. Y este es el germen de  4 3 2 1, una novela que narra la primera parte de la vida de un personaje, Archie Ferguson, pero en cuatro versiones diferentes. “Yo no creo en el destino, me parece algo místico. Los griegos decían que no puedes juzgar la vida de una persona hasta que se acaba y es verdad, ocurren muchas cosas ajenas a nuestro control. El azar, la suerte, determinan la vida y la muerte”, explicó Auster. (Irakurri +)

Memorable presentación en Pasaia de “Naufragios en la costa vasca 1976-2016”

La Cofradía de Pescadores de Pasai San Pedro acogió ayer la presentación de Naufragios en la costa vasca 1976-2016 (Txertoa).

Los autores, Ana Benito y Javier Mazpule, repasaron algunos de los naufragios que documenta el libro. Afortunadamente, no todos ellos se saldaron con víctimas mortales, pero, en Pasaia y en fechas tan significativas como estas, en la presentación cobraron lógico protagonismo tragedias como las del pesquero Marero, hundido con sus ocho tripulantes precisamente un día como ayer, 20 de diciembre, de 1998, o la del remolcador Punta Ondartxo, dos de cuyos marineros desaparecieron para siempre el 19 de diciembre de 1979, cuando se encontraban auxiliando al mercante danés Gulstav Trader, que había embarrancado en los acantilados de Jaizkibel en medio de un fuerte temporal. También el pesquero Carreira, desaparecido con sus diez tripulantes por circunstancias desconocidas cuando faenaba en Gran Sol en 1994, mereció una mención muy especial. (Irakurri +)