Tercer capítulo del libro “Solitude” de Juan Lekue

Un par de horas más tarde, los metieron en barcazas, de treinta en treinta, junto a sus equipajes, y los llevaron hasta la isla de Ellis.

Jean Claude y Lucille permanecían en el muelle junto a otros pasajeros que también habían llegado en La Touraine. Todos los que les rodeaban eran del steerage: los de la tercera clase y los que viajaban en el entrepuente. Sin embargo, una situación tan extraña como incómoda tenía lugar en el mismo muelle, el control de pasajeros se estaba retrasando y no podían avanzar porque un grupo de emigrantes colapsaban el acceso. Eran ciento cincuenta hombres y mujeres vascos que habían llegado en el mismo liner6 en cabina de 2ª clase, una circunstancia insólita, ya que los pasajeros de cabina desembarcaban directamente en los muelles de New York sin tener que pasar por los controles de la isla de Ellis. Durante el control previo en La Touraine, los oficiales de inmigración se mostraron incapaces de entenderlos y dieron muestras de un patente nerviosismo mientras los pasajeros aguardaban en el vapor sin saber qué tenían que hacer. Les preguntaron, uno por uno, por su nombre, la nacionalidad, la edad, el oficio: “Name?, nationality?, age?, occupation?”. Al cabo de una hora, en la que la desesperación se había apoderado de sus ojos, algunos oficiales comenzaron a interrogarlos en alemán, español y francés, pero no lograban entenderse con ellos. Solo hablaban en una lengua que los inspectores desconocían. Un supervisor general llegó para ver qué sucedía con aquel inesperado retraso y los oficiales le comunicaron que sospechaban que los ciento cincuenta pasajeros tenían la intención de entrar en los Estados Unidos violando la Ley de Contrato Laboral. (Irakurri +)

Juan Lekue: “Solitude es una novela acerca de los que no consiguieron adaptarse y prosperar en la tierra prometida”

Juan Lekue (Arrigorriaga, 1964) es licenciado en Filología Inglesa. En el ámbito de la literatura, es autor de varias novelas, con las que ha obtenido diversos galardones y reconocimientos. Ahora presenta, de la mano de Txertoa, Solitude, una novela asombrosa sobre la cara B de la “conquista” vasca del Oeste de EE.UU.

Preséntenos, por favor, Solitude.

La novela cuenta la historia de Jean Claude y Lucille, naturales de Itxassou, que, como tantos otros vascos, emigraron a Estados Unidos a principios del siglo XX en busca de un futuro mejor y se vieron atrapados entre unas condiciones de vida extremas y la nostalgia del “Viejo País”. En sus páginas, el lector o la lectora va a encontrar el durísimo viaje a través del océano de los pasajeros de tercera clase y su tránsito por la isla de Ellis, con la Estatua de la Libertad a la vista, donde eran sometidos a las famosas 29 preguntas y los controles sanitarios, en medio del desconcierto, el miedo y la incertidumbre que experimentaron los más de 20 millones de personas de todas las nacionalidades que pasaron por allí. Después, apenas puesto un pie en tierra, emprendían la ruta hacia el Oeste, jalonada por hoteles vascos que siempre estaban localizados cerca de las estaciones de ferrocarril, para que los emigrantes del país que bajaran del tren, que no sabían una palabra en inglés, tuviesen una referencia. (Irakurri +)