Álvaro Arbina: “La comodidad no es buena para escribir, hay que saber gestionarla”

Los solitarios (Ediciones B, 2020) no es un thriller al uso. Sus más de 500 páginas destilan suspense, aventura, psicología, y mucha verdad. Álvaro Arbina (Gasteiz, 1990) ha vertido en ellas una historia circular capaz de mantener en vilo a cualquier lector. Un lugar blanco y recóndito, un asesinato colectivo y una carismática pareja de detectives son los componentes de una narración de gran calidad, ágil y confortable.

Ha apartado la narración histórica para dar el salto al thriller más puro. ¿Por qué el cambio?

Siempre iré allá donde haya una gran historia por contar. Algo poderoso que me llame, que me coja con tan desmesurada fuerza que durante dos o tres años sea incapaz de dejarlo. El género, el tono, el estilo, los escenarios, la época, sólo son instrumentos, piezas con las que jugar en el inagotable tablero de lo literario. Ayer fue novela histórica, hoy thriller contemporáneo, mañana quién sabe. Entiendo que hay que clasificar las novelas, ordenarlas por tipo, pero en mi mundo no existen los géneros, simplemente existen historias diferentes. Desconozco lo que haré en el futuro, a donde me llevará esta aventura de los libros, si volveré a la arquitectura o a cualquier otra labor, pero ahora mismo no cierro las puertas a ninguna historia.  (Irakurri +)