“Soy partidario de que el lector o la lectora participe en la historia”

Joxerra Bustillo, autor de Mal de manos: “Soy partidario de que el lector o la lectora participe en la historia, adivine cosas y tome decisiones; que te lo den todo mascado es muy aburrido”

Joxerra Bustillo (Gordexola, 1958) es conocido como periodista. Trabajó durante muchos años en los diarios Egin y Gara y actualmente lo hace en Euskal Memoria. Es autor de numerosas publicaciones sobre temas relacionados con la economía, el periodismo o la historia. Su faceta literaria, en cambio, ha sido desconocida hasta ahora incluso para los más íntimos. Y, sin embargo, la ha cultivado “desde siempre”. Mal de manos es la primera novela que publica, pero no la primera que escribe.

¿Qué va a encontrar el lector o la lectora en Mal de manos?

Diría que bastantes cosas entrelazadas. La trama gira en torno a Eusebio Aspuru, un periodista deportivo al que le encargan escribir la biografía de Domingo Arriola, un pelotari que, por pegada y facultades, pudo llegar a ser campeón y que, sin embargo, por su afición a la juerga y otras circunstancias, acabó mal. Sobre un escenario general vinculado al mundo de la pelota, se traza la trayectoria personal y profesional de Arriola, incluidos sus zigzagueos políticos en los últimos años del franquismo. He querido hacer de Arriola un personaje complejo, en cuyo retrato la escala de grises se impone al blanco y negro. Existe una ambigüedad en su manera de comportarse que creo que casa bien con el ambiente de franquismo sociológico en el que tanta gente se movió en aquellos años sesenta y setenta. Hubo menos héroes y mucha más gente corriente de lo que quizá nos gustaría.

(Irakurri +)

Elvira Navarro: “No puedo evitar escribir desde el conflicto, sin conflicto no hay literatura”

“La isla de los conejos” (Random House, 2019) es el título del último trabajo de Elvira Navarro (Huelva, 1978), y también el nombre que lleva uno de los once relatos que habitan las páginas del libro. Se trata de un viaje inesperado, repleto de fábulas y de tensión. De sensaciones perturbadoras, y de calidad literaria. Una invitación a disfrutar de una lectura lúcida e inesperada.

¿Cómo le llegaron el deseo, la necesidad, las ganas de escribir un libro de relatos?

La idea me vino en 2014, aunque ya venía anotando ideas para relatos desde antes. Me di cuenta de que muchos de esos cuentos tenían una atmósfera y un tono similar, es decir, de que ahí había un libro.

Todos los cuentos tienen en común una atmósfera, un ambiente, un olor perturbador e inquietante. ¿Tenía claro desde el principio que eso iba a ser su nexo de unión?

Sí, exacto. La unidad viene a través de unas atmósferas determinadas, no porque acontezcan en un mismo espacio, sino porque éste tiene unas cualidades envolventes y de tono que apuntan a una continuidad en los distintos textos, aun cuando cada uno tiene temas y tramas distintos. Yo soy una escritora muy atmosférica. Proyecto la subjetividad de los personajes en los espacios.

(Irakurri +)

La pesadilla de Mary Shelley

 

Nadie recordaba una primavera tan fría. Aunque fue a partir de mayo cuando los daños se hicieron más evidentes. Nieve, heladas y cosechas arruinadas. Por eso se empezó a hablar de 1916 como el año sin verano. ¿La causa? El Tambora, un volcán de Indonesia que entró en erupción el año anterior y tuvo consecuencias en el clima de todo el mundo. 

(Irakurri +)

“No quiero hablar de grandes batalllas, sino de la gente común” Toti Martínez de Lezea

Llanto en la tierra baldía, publicada también en euskera por la editorial Erein bajo el título Malkoak lur antzuan, es la nueva historia de la polífica y seguidísima autora Toti Martínez de Lezea. En esta ocasión, los lectores viajarán hasta el Badajoz de los años de la guerra civil y de la posguerra. 

Allí vive Damaso, un yuntero iletrado que intenta sacar adelante a su familia a base de trabajar en el campo y en el contrabando. Las circunstancias lo llevan a Badajoz capital cuando la ciudad es ocupada por los franquistas y en una sola noche matan a más de cuatro mil personas. Su mujer da a luz mientras él está ausente, y el cacique del pueblo le roba el hijo para dárselo al dueño de las tierras que quiere un heredero. Este es el punto de partida de una novela que transcurre también  en la zona minera de Bizkaia y en Etxebarri, donde tuvo lugar la huelga más larga de cuantas se llevaron a cabo durante el franquismo, y que terminó en un estado de excepción. 

Junto con Y todos callaron esta es la novela que más cerca de nuestra actualidad sitúa. Esta vez nos conduce de vuelta a unos años que fueron una auténtica olla a presión. 

Cierto, y que nuestros padres y abuelos vieron en toda su crudeza. Mi idea es continuar con esta serie que narra lo que se da por llamar la “pequeña historia”, es decir, no la de grandes batallas y personajes, sino la de la gente común que sufrió aquel drama y sus consecuencias. Tengo una edad y también memoria. 

(Irakurri +)

“El país escondido” Martin Abrisketa

El Bilbao de los años 80 es mi Bilbao”

Tras el éxito de La lengua de los secretos,  Martín Abrisketa (Bilbao,1967)  regresa a las librerías con El país escondido, una novela publicada por Planeta. La protagonista de esta nueva historia es Maggie, que pertrechada de una fantasía desbordante, tratará de localizar a su madre antes de que los servicios sociales la separen de su abuelo, con quien vive desde que su la madre la abandonara. Esa búsqueda llevará a Maggie, “inmersa en una burbuja de colores que la protege del exterior”, al Bilbao de plomo de los años 80.

¿Cómo se enfrenta el proceso de escribir una nueva novela tras un éxito como el que obtuvo con La lengua de los secretos?

Pues con un punto de inconsciencia, supongo. Porque si piensas en la cantidad de personas que van a leer lo que escribes, o que pueden leerte al menos, para mí hubiera sido imposible apretar una sola tecla de nuevo. Básicamente, comencé a escribir esta novela porque necesitaba contar una historia. Algo había ido tomando forma en mi cabeza y un día me di cuenta de que no podía seguir huyendo: tenía que volver a escribir. Fue una certeza traumática, porque suponía pasar por el trance otra vez. Escribir para mí es una aventura maravillosa, sí, pero muy dura.

 

El país escondido transcurre en el Bilbao de los años 80. ¿Por qué esa época? ¿Se ha nutrido de sus propios recuerdos?

Sí, claro, me he nutrido de mis recuerdos para recrear el escenario. El Bilbao de los 80 es mi Bilbao, el Bilbao en el que crecí. Un lugar donde podía ocurrir cualquier cosa: lo mejor, lo peor y hasta lo imposible. Desde que el Athletic ganara dos ligas consecutivas, hasta que cayera el diluvio universal en plena Aste Nagusia; unas inundaciones catastróficas que abocaron a la ciudad a reinventarse. Elegí este escenario porque a menudo sueño con él. Me encanta. Fuera como fuera (gris, sucio, violento, lleno de barricadas, yonquis y sin perspectiva alguna de futuro debido a la reconversión industrial), me encanta aquel Bilbao, y más conforme pasan los años y lo miro con distancia.

(Irakurri +)

“Llanto en la tierra baldía” Toti Martinez de Lezea

NO QUIERO HABLAR DE GRANDES BATALLAS, SINO DE LA GENTE COMÚN”

Llanto en la tierra baldía, publicada también en euskera como Malkoak lur antzuan (Erein), es la nueva historia de la prolífica y seguidísima autora Toti Martínez de Lezea. En esta ocasión, los lectores viajarán hasta el Badajoz de los años de la guerra civil y de la posguerra. Allí vive Dámaso, un yuntero iletrado que intenta sacar adelante a su familia a base de trabajar en el campo y en el contrabando. Las circunstancias lo llevan a Badajoz capital cuando la ciudad es ocupada por los franquistas y en una sola noche matan a más de cuatro mil personas. Su mujer da a luz mientras él está ausente, y el cacique del pueblo le roba el hijo para dárselo al dueño de las tierras que quiere un heredero. Este es el punto de partida de una novela que transcurre también en la zona minera de Bizkaia y en Etxebarri, donde tuvo lugar la huelga más larga de cuantas se llevaron a cabo durante el franquismo, y que terminó en un estado de excepción.

 

 Junto con Y todos callaron esta es la novela que más cerca de nuestra actualidad sitúa. Esta vez nos conduce de vuelta a unos años que fueron una auténtica olla a presión.

Cierto, y que nuestros padres y abuelos vivieron en toda su crudeza. Mi idea es continuar con esta serie que narra lo que se da por llamar la “pequeña historia”, es decir no la de grandes batallas y personajes, sino la de la gente común que sufrió aquel drama y sus consecuencias. Tengo una edad y también memoria.

(Irakurri +)