Los grandes puertos de los Pirineos

 

Que tendrá la cordillera pirenaica y su escarpada orografía; sus afilados picos apuntando al infinito, y sus corredores, barrancos y circos glaciares; su fauna en estado de ebullición permanente y su densa fronda salpicada de tupidas praderas; sus espacios lacustres colmados de color, susurros y vida; o su aire, excepcionalmente fresco, suave e impoluto. Que será eso que se inocula en tus venas y que te empuja a regresar y regresar, una y otra vez, a este lugar… mágico. El vértigo que produce el vacío se mezcla con la sensación de libertad que ofrecen al ser humano los grandes espacios abiertos. Todo ello nos aguarda en los Pirineos.

También el sudor derramado de cientos de hombres valientes, célebres y anónimos, intrépidos esforzados de la ruta todos ellos, que bendicen con su sacrificio esas eternas líneas grises de asfalto. Es la profanación del paisaje, para unos pocos; el escenario en el que se dilucidan las batallas más épicas, para muchos otros. (Irakurri +)

Adelanto del libro “Grandes puertos de los Pirineos” de Antonio Toral

Grandes Puertos de los PirineosSi hay un puerto en el mundo representativo de la esencia del Tour y que escenifica, como ningún otro, los valores que durante más de un siglo han hecho grande esta carrera, ese es, sin ningún género de dudas, el Col de Tourmalet. Puerto emblemático cuya traducción al castellano sería camino de mal retorno y cuyo nombre en francés ya contiene la primera palabra –Tour– de la denominación con que nos referimos oficialmente a la competición ciclista por antonomasia.

Podríamos emplear multitud de calificativos para describir lo que ha supuesto este paso de montaña en la historia del ciclismo, pero seguramente los superlativos se quedarían cortos. Podríamos comparar su longitud, dureza, altitud o belleza con otras grandes escaladas que han nacido después en Tour, Giro, Vuelta y otras carreras de un día o por etapas, pero pecaríamos de injustos. Porque el Tourmalet es el Tourmalet, y su mística es simplemente incomparable. Esta fue la primera gran escalada, ya no solo del Tour de Francia, sino también de la historia del ciclismo en su conjunto. En él se han vivido cientos de enfrentamientos épicos y gestas heroicas, más que en ningún otro puerto del planeta. Cada metro de esta escalada está repleto de leyenda, voluntad, sacrificio, gloria y agonía de los hombres que, de forma casi ininterrumpida, lo han escalado en competición a lo largo de más de un siglo. (Irakurri +)

Maravillas naturales de Navarra. Dos navarras en una

Paisajes que se despeñan abruptamente al norte y dulcifican praderas y bosques al sur, montañas que se elevan al cielo imponiendo su relieve altivo, nieblas que sobrecogen en el crepúsculo, fantasmas de roca que cobran vida en la oscuridad, cielos incendiados de resplandores inabarcables, mucha tierra, agua que emociona, espejos de paisaje y vida que se esconde, espacio y escena infinitos.

Sí, así son estas Maravillas de Navarra, una tierra donde la diversidad es característica excepcional y sello de un territorio con personalidad propia. Navarra es maravillosa porque en ella están las cimas inalcanzables pero también los bosques mágicos y ambos territorios atrapan y conducen las lluvias en forma de arroyos prístinos que riegan una geografía de valles tranquilos. Entre alturas y llanuras no falta tampoco el roquedo arisco y sorprendente, no falta el desierto humanizado, ni siquiera el reflejo acuático de los paisajes. Todos ellos son memoria indisociable de un pueblo que ha sabido gestionar su suelo con cuidado y esmero para entregarnos esta joya de relieve alfombrado de bellezas. A ello ha contribuido sin duda también el clima; no uno sino dos, porque Navarra sufre y goza al mismo tiempo de condiciones atlánticas y mediterráneas. No en vano mira al norte y al sur, y eso trasciende a lo que crece y vive sobre el suelo, a la modelación misma del territorio y a cómo el paisaje se transforma en cada momento del calendario, también a los modos de vida que condicionan el paisanaje de cada comarca. (Irakurri +)

Ríos con alma

erreka2El poeta soñó que el río le hablaba, que le decía: “Tú que puedes, vuélvete”. Sueño o quimera, lo cierto es que nos gusta volver a los ríos, retornar a sus riberas a ver el mismo río de siempre, siempre distinto.

Los hay de todos los tipos. Enérgicos y abúlicos, humildes y altivos, dóciles y salvajes, directos y enrevesados. Incluso uno solo puede ser todos ellos, según el día o la edad con la que lo cojamos. Porque los ríos tienen edad, y algunos no pasan nunca de tiernos infantes mientras que otros han mudado muchas veces de piel. Todos ellos son los protagonistas de Los ríos más bellos, el nuevo libro de la colección Euskal Herria.

Koldo Badillo, fotógrafo especialista en naturaleza, se ha acercado a una treintena larga de cursos fluviales para captar su alma. Lo ha hecho sin prisa, con sosiego, a la espera del momento propicio, ese huidizo instante en el que la corriente, en un descuido, muestra sus entretelas a quien sabe verlas. (Irakurri +)

Mil y un senderos de Euskal Herria

Embalse de Irabia en la Selva de Irati. Nafarroa

Embalse de Irabia en la Selva de Irati. Nafarroa

Euskal Herria está surcada por miles de senderos, ya sea por la costa o por el interior; algunos, con pequeños desniveles, otros en llanuras extensas. Sí, aunque parezca extraño, en este país hilvanado con colinas, collados y montañas, el senderismo sosegado tiene un lugar destacado. Algunos nos llegan como voces del pasado, surcos formados por hombres y mujeres que lo mismo iban o venía de guerras, que transportaban mercancías, es igual pescado que vino, metales que pieles. También hay pistas abiertas para acercarse a sus vecinos o a este o a aquel bosque. Y, cómo no, caminos actuales que nos sirven para disfrutar de la naturaleza. Sin más. Y sin menos.

La editorial SUA abre una nueva colección con el título 57 Rutas senderistas por Euskal Herria, una invitación a recorrer estos senderos con propuestas de no más de cuatro horas de duración que no sobrepasan los cuatrocientos metros de desnivel, asequibles para todo el mundo.

Son 57 destinos desde todas y cada una de las comarcas del País Vasco, junto a otra selección de excursiones por cada uno de los doce parques naturales existentes. (Irakurri +)

Cómo planear las vacaciones

udaHace más de tres décadas que sigo el mismo método para organizar mis viajes. Los cimientos son lo más importante: escoger una zona en función del clima. Rastreo qué regiones del planeta son más propicias para las semanas de las que dispongo, y descarto los lugares donde rigen estación de lluvias, nevadas, huracanes o sencillamente los lugareños también disfrutan de sus vacaciones y, por tanto, habrá más problemas para encontrar alojamiento y transportes. Por supuesto, puedes obviar este paso y marcharte a Cherranpuji en pleno monzón –donde caen más de 3.000 mm de lluvia– o al lago Baikal cuando las temperaturas alcanzan los –40ºC, pero tal vez eso  sea más una experiencia vital que unas vacaciones. (Irakurri +)