Zuhaitzen eta hegaztien gidak euskaraz

Gidaliburu bi dakartza Sua Edizioak argitaletxeak euskaraz, zuhaitzena eta hegaztiena alegia. Liburuotan daude Euskal Herriko espezie nagusiak, dagozkien azalpen guztiekin hornituta eta, identifikazioa errazteko asmoz, ilustrazio bikainez lagunduta. Bakoitza bere arloan, Euskal Herriko gidarik osatuenak dira.

Sua Edizioak argitaletxearen aspaldiko nahikaria zen. Eta zaletu euskaldun askoren eskakizuna ere bazen. Orain gauzatu da. Hemen dira zuhaitzen eta hegaztien gidak, euskaraz. Bakoitza bere arloan informazio ona eta oso erabilgarria ematera dator, zaletuen gurariak eta ikasi nahi dutenen beharrizanak betetzera.

Zuhaitzen gidaliburuak Euskal Herrian hazten diren espezieak batu ditu, hala autoktonotzat jotzen direnak, nola kanpotik etorrita bertakotu egin direnak. Orotara, gida honetan ehun espezie aurkituko ditu irakurleak, zuhaitz eta zuhaixka. Horien bidez, gure oihan, mendi, ibar, itsasertz eta ibaiertzetako arbolak ezagutu ahal izango ditugu.

Espezie bakoitzaren gaineko informazio zehatza dakar liburuak. Besteak beste, izen zientifikoa, izen arruntak (euskaraz eta erdaraz), etimologia, deskribapen botaniko zehatza, bizileku motak, Euskal Herrian espezieak daukan hedadura, jarduera ekonomikoetarako eta medikuntzarako eduki dituen erabilerak… Hiztegi botaniko laburra eta medikuntzari buruzko ohar sorta bat ere eskaintzen zaio irakurleari. (Irakurri +)

MENDI-JOAK

Mendi-joak liburua osatzen duten narrazioak oso anitzak dira. Bakoitzak badu bere giroa, bere tokia, bere istorioa eta bere pertsonaiak. Mendi txango sorta moduko bat da. Denak desberdinak, baina denak argazki album bereko atalak. 

Liburu honetako protagonistek ez dute izugarrizko abentura epikorik bizitzen. Mendizale arruntak dira, ni bezalakoak. Edo besteak mendira doazen bitartean etxean gelditzen direnak dira, ni bezala. Horregatik, agian, gustatu zait hainbeste. 

Aingeru Epaltza kazetari eta idazle iruindarra trebea da idazten. Gero eta trebeagoa, esanen nuke nik. Euskara ederra eta bertako hitz eta esamoldeak ibiltzen ditu, baina irakurle arruntari zangotraba gehiegi jarri gabe, eta hori eskertzekoa da beti. 

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RONCESVALLES – ORREAGA – Historia, arte y excursiones

Nos situamos a casi mil metros de altura, en las inmediaciones de uno de los rincones más sugestivos de todo el Pirineo. En la cabecera del valle de Orreaga y abrigada por los bosques de los fríos vientos del norte que atraviesan la cordillera, nos recibe la colegiata de Roncesvalles. El paso del hombre y el devenir de la historia han ido cincelando su huella indeleble sobre los muros de este magnífico conjunto histórico-monumental que comenzó a cuajarse en la primera mitad del siglo XII, y que, a pesar de las vicisitudes por las que ha pasado a lo largo de los tiempos, ha conseguido perdurar hasta nuestros días.

Pero la biografía de estas tierras de paso empezó a escribirse miles de años atrás, cuando los primeros pastores del Pirineo comenzaron a subir sus ganados para que medraran durante el verano aprovechando los nutritivos pastos de altura. Así arrancaba una historia de humanos y de montañas, de civilizaciones que encontraron en estas imponentes lomadas el lugar idóneo para vencer a la infranqueable cordillera. (Irakurri +)

Solidaridad se escribe con “S” de SOS HIMALAYA

Sua edizioak me dijo hace más de un año la idea de hacer un libro sobre el Himalaya para conmemorar la muerte del alpinista navarro Iñaki Ochoa de Olza, que se quedó para siempre en las heladas laderas de la cara sur del Annapurna, expirando el 23 de mayo de 2008 por un edema que no pudo superar. En aquella ocasión se montó un dispositivo de rescate sin precedentes al que se sumaron alpinistas de muchas partes del mundo que hicieron lo imposible por llevar medicinas y oxígeno a donde se encontraba Iñaki. La ayuda finalmente no llegó. Los esfuerzos ímprobos de los amigos alpinistas que querían salvar la vida de Iñaki no dieron el resultado que todos hubiéramos querido. (Irakurri +)

Parque Natural de Gorbeia: Guía completa y excursiones

Araba y Bizkaia reúnen sus territorios en un abrazo de naturaleza exultante, donde se hace protagonista indiscutible una de las cumbres más emblemáticas de la montaña vasca. Resguardado al amparo de las alturas, perdura un reino natural modelado por la mano lenta y afanosa de la vida, por las fuerzas incontrolables de la geología  y por la destrezas del ser humano, quien ha adaptado el medio a sus propias necesidades de supervivencia, dejando grabada su impronta en el paisaje. Cautivados por el hechizo incontenible de las montañas, nos calzamos las botas dispuestos a explorar hasta el último rincón de este espacio natural de 20.000 hectáreas, protegido desde el año 1994 bajo la figura de Parque Natural.

Nos elevamos desde el fondo de los valles que rodean el macizo. Atravesamos pequeños pueblos y aldeas primorosas, donde se mantiene un extraordinario patrimonio cultural ligado al uso sostenible de la naturaleza. Remontamos húmidos barrancos, recorridos por ríos y arroyos vírgenes que se camuflan bajo la espesura de las alisedas. Son el paraíso de pequeños anfibios como la rana bermeja, el sapo partero, el tritón jaspeado y la salamandra. La lavandera boyera y el mirlo acuático revolotean sobre el cauce en busca de alimento. Al abrigo del bosque crecen frondosos robledales, y en las alturas reina la grata umbría del hayedo. Al notar nuestra presencia, el arrendajo emite la señal de alarma para avisar a los habitantes del bosque. El petirrojo, animado por su enorme curiosidad, hace oídos sordos y se acerca a saludarnos. En los lugares más insospechados van saliendo a nuestro encuentro las huellas dejadas por el pasado en forma de antiguas neveras, hornos de cal, plataformas de carboneros, grandes tejeras y enormes ericeras, esos cercos de piedra donde antaño se conservaban las castañas para protegerlas del apetito insaciable de las alimañas. (Irakurri +)

Los grandes puertos de los Pirineos

 

Que tendrá la cordillera pirenaica y su escarpada orografía; sus afilados picos apuntando al infinito, y sus corredores, barrancos y circos glaciares; su fauna en estado de ebullición permanente y su densa fronda salpicada de tupidas praderas; sus espacios lacustres colmados de color, susurros y vida; o su aire, excepcionalmente fresco, suave e impoluto. Que será eso que se inocula en tus venas y que te empuja a regresar y regresar, una y otra vez, a este lugar… mágico. El vértigo que produce el vacío se mezcla con la sensación de libertad que ofrecen al ser humano los grandes espacios abiertos. Todo ello nos aguarda en los Pirineos.

También el sudor derramado de cientos de hombres valientes, célebres y anónimos, intrépidos esforzados de la ruta todos ellos, que bendicen con su sacrificio esas eternas líneas grises de asfalto. Es la profanación del paisaje, para unos pocos; el escenario en el que se dilucidan las batallas más épicas, para muchos otros. (Irakurri +)