Tertulia literaria: El reino que pudo ser y no fue, desde nuestra literatura

Los escritores José Javier Abasolo y Aingeru Epaltza serán los protagonistas de la tertulia literaria que ha organizado elkar aretoa en Iruñea (calle Comedias), el jueves, a las 18:30. Charlarán sobre Navarra, sobre el reino que no fue y que pudo llegar a ser, desde un punto de vista literario, mezclando ficción histórica y la historia como ficción. La tertulia estará dirigida por el escritor navarro Angel Erro

Ambos escritores abordan el mismo momento histórico pero desde perspectivas muy diferentes.  En la trilogía El Reino y la Fe, Aingeru Epaltza novela los últimos coletazos del reino Navarro, provocado, entre otras cosas, por el rechazo que el protestantismo de los Albret surte en el pueblo. En Una decisión peligrosa, Abasolo recrea todo lo contrario; un reino de Navarra que sobrevive gracias, precisamente, al protestantismo.

Jose Javier AbasoloAingeru Epaltza

 

 

 

 

Para ir adentrando en el tema, el escritor Angel Erro les ha planteado varias preguntas:

Angel Erro: La mayor parte de los autores de ucronías (y también incluiría a los de novela histórica) utilizan el universo inventado (o la elección de un momento puntual del pasado y no otro) para denunciar o resaltar un problema en su propia realidad. ¿Vosotros os lo planteasteis de ese modo, conscientemente? ¿Qué tratabais de “corregir” del presente?

Jose Javier Abasolo: En las ucronías no se trata tanto de “corregir” el presente, que es lo que es, como de expresar que los hechos, la historia, podría haber sucedido de otro modo, siempre desde la verosimilitud. En ese sentido, sin confundir deseos con realidades, la posibilidad de que el Reino de Navarra hubiera recuperado su independencia tras ser conquistada en 1512, reagrupando incluso todos los territorios vascones que en una época le pertenecieron, me resultó literariamente muy atractiva. Y además creo que las ucronías nos enseñan que nada está predeterminado, que lo mismo que el pasado es lo que es, el futuro sí puede ser diferente.

Aingeru Epaltza: En mi trilogía hay muchos vectores que se entrecruzan. Está, sobre todo, la historia que yo hubiera querido leer y los personajes que yo hubiera querido conocer en nuestra literatura clásica, pero que ninguno de nuestros viejos escritores pudo, supo o quiso crear. Existe un innegable juego de paralelismos entre algunos de los hechos y algunos de los personajes de mi relato, con hechos y personajes de nuestra realidad presente, pero para eso hay que saber leerla entre líneas. En esta trilogía también hay una relectura crítica de algunas de las tesis que, hoy en día, circulan sobre nuestro pasado en general y más en concreto sobre los siglos en los que Navarra perdió su independencia. Quizás sea porque en nuestro pasado, las referencias que encuentro son casi siempre negativas: cosas que no hay que repetir, situaciones de las que hay que huir.

A.E.: En las obras de ambos (tanto en la Trilogía de El Reino y la Fe como en Una decisión peligrosa) la Reforma Protestante y su incidencia en el Reino de Navarra durante (o desde) el siglo XVI (germinal en un caso; desarrollada plenamente en otro) reviste una importancia central. ¿Cómo valoráis ese momento? ¿Fue realmente el “momento” (fallido) de Navarra y de Euskal Herria? 

J.J.A: Fallido o no falido, según los pensamientos de cada uno, sí fue un momento histórico en el que Navarra, entendida no como provincia, sino como Reino o Estado, pudo haberse desarrollado nuevamente. En ese sentido, el factor religioso, de haber prosperado los esfuerzos por extender el protestantismo, sí que podría haber sido determinante, ya que junto a los lingüísticos, históricos o socioeconómicos, la religión suele ser un factor determinante en la construcción/consolidación de una identidad nacional. 

A.E.: Visto desde el momento presente, podemos contemplar la historia de Euskal Herria como una larga sucesión –seguramente todavía inacabada- de momentos fallidos. Lo que ocurre es que, muy probablemente, la gente que vivió aquellos momentos e incluso los que los protagonizaron no tenían la menor conciencia de ello, o incluso, quizás, estaban convencidos de lo contrario. Hasta los años 60 del siglo XX nadie se había dolido de que la reforma protestante hubiera fracasado en Euskal Herria. De hecho, si nos ceñimos a la literalidad de los hechos históricos, es probable que la conversión al calvinismo de los reyes navarros exiliados en la corte de Pau, acabara con cualquier posibilidad de que la casa de Albret volviera a reinar en Pamplona y en el resto de la Alta Navarra. Nos pueden las ganas de soñar con un país diferente.

 

Partekatu albiste hau: Facebook Twitter Pinterest Google Plus StumbleUpon Reddit RSS Email

Antzeko Albisteak

Iruzkin bat egin